Protestantismo

Se dice que el protestantismo es uno de los movimientos, no sólo religiosos sino también intelectuales, que más han influido en el desarrollo de la cultura occidental. Aunque en términos históricos la revuelta sociocultural del protestantismo se sitúa en los siglos XV y XVI, su inicio y su desarrollo parten de lo que se denomina el acontecimiento de Pentecostés, es decir, el nacimiento de la primera iglesia cristiana en Jerusalén en el primer siglo de nuestra era.

 

 

Desarrollo del cristianismo

El cristianismo creció espectacularmente hasta alcanzar pronto las fronteras del imperio romano, en buena parte, gracias al celo misionero de los primeros cristianos, aunque hubo también ciertos factores externos que ayudaron a su propagación como las buenas vías terrestres y marítimas existentes por las que no sólo circulaban legiones y mercancías sino también ideas y el griego (y también latín) como vehículo de comunicación esencial entre las distintas culturas.

Las primeras comunidades cristianas se reunían con sencillez en casas particulares movidas por las enseñanzas del Nuevo Testamento (NT). Eran dirigidas por presbíteros (= ancianos) y diáconos (= servidores). Con el paso del tiempo, cuando en una ciudad se constituían varias comunidades, su supervisión corría a cargo de un obispo (= vigilante). En el s. II ese cuidado se amplió hasta abarcar ciudades y territorios enteros dando lugar a los llamados "patriarcados". Toda esta graduación fue resultado de la costumbre, ya que en el NT nunca se supedita una responsabilidad a la otra, sino era términos sinónimos.

Así llegamos hasta el año 313, fecha que marca un hito histórico importante: el cristianismo pasa a ser reconocido por el estado al promulgar el emperador Constantino el edicto de tolerancia de Milán. La Iglesia pasa a recibir trato de favor y paulatinamente, por desgracia, se van cohesionando el trono y el altar.

              

Reforma: Martín Lutero

Con el paso de los años aumentó la degradación de la vida religiosa y el absolutismo de la jerarquía. Una y otra vez surgieron voces críticas con ánimos renovadores en España y otros sitios que serían silenciadas con implacable contundencia. Pero una de estas voces logra calar profundamente en la vida religiosa del Renacimiento europeo: Martín Lutero, quién, junto a muchos otros, dio lugar a la llamada "Reforma Protestante" en la católica romana Europa (España incluida).

Esta reforma significó una vuelta a las fuentes mismas del cristianismo, al mensaje auténtico de Jesús salvando siglos de tradiciones y de rituales - muchas de la cuales todavía hoy perduran-.

 "Sólo Cristo, sólo la Gracia y sólo la Escritura", ese fue su lema, que significa que el hombre es salvo solamente por creer en Cristo, sólo por la Gracia de Dios como favor libre que Él me da y no por mis buenas obras y que La Biblia es la única autoridad para la fe y la vida cristiana y no la Tradición ni otras enseñanzas. De hecho, uno de los grandes logros de la Reforma fue la divulgación y la traducción a las lenguas populares de las Sagradas Escrituras.

 

Reformistas en España

El mismo año en que Lutero publica sus famosas 95 Tesis llegan rápidamente a España las noticias de este acontecimiento y ya en 1519 un importante cargamento de tratados y libros (2 toneladas) es descubierto por la Inquisición en un puerto del País Vasco. Muchos de los reformistas españoles fueron destacados intelectuales de su día, humanistas, nobles y religiosos muy próximos a la corte de Carlos I como Pedro de Lerma, canciller de la Universidad de Alcalá;  Juan de Vergara, traductor de la Biblia Políglota Complutense;  Alfonso de Valdés, secretario del emperador; Juan de Valdés, hermano del anterior y eminente literato o el Doctor Egidio, canónigo magistral por el capítulo de Sevilla y obispo de Tortosa.

Éstos son algunos nombres ilustres que proceden de los registros de la Inquisición, pero hubo también muchos otros entre maestros, comerciantes y clérigos que tuvieron que exiliarse por las principales ciudades europeas.

Y mientras en Europa se avanzaba hacia la primera libertad religiosa, viviendo con entusiasmo uno de los acontecimientos más revolucionarios en el campo espiritual, social y económico en España.

Algunos historiadores han llegado a decir que tanto la Inquisición como la orden jesuita de Ignacio de Loyola desplegaron tan eficaz red de espionaje y de represión que fue imposible de sobrevivir (¡hasta 9 obispos fueron procesados por luteranos!). Tampoco hubo piedad en pueblecitos de nuestra comarca tarraconense como son Cambrils, Montblanc, Valls y Vila-Rodona.

 

Siglo XIX

Tendremos que esperar hasta el siglo XIX para ver de nuevo el cristianismo evangélico en España. El movimiento de gente y de ideas que ocasionaron las guerras napoleónicas (anticlericalismo y liberalismo)  dieron paso poco a poco a la tolerancia. 

En 1812 se promulgan las Cortes de Cádiz, prohibiéndose la Inquisición y expulsándose (aunque por poco tiempo) a los jesuitas. La revolución de 1868 (la 1ª República) trajo consigo una nueva Constitución que permitió la libertad de cultos a los extranjeros, pero permitiendo que los españoles pudieran pensar de forma distinta a la religión católica romana. Aprovechando este intermitente periodo de libertades políticas llegaron misioneros europeos, principalmente ingleses, que fundaron pequeñas iglesias evangélicas por todo el país y desarrollaron una importante labor social (escuelas, hospitales…). Una de las labores conjuntas más significativas que llevaron a cabo evangélicos españoles y extranjeros fue la distribución masiva de la Biblia. A pesar de todo, la intolerancia y el encarcelamiento de protestantes subsistió durante largos años, siendo el caso Matamoros el más sonado en la prensa europea de entonces por sus repercusiones internacionales.

Manuel Matamoros, de Lepe, progresista de ideas y oficial del ejército, conoció del evangelio en Gibraltar y se integró en la iglesia evangélica de Málaga. Fue arrestado en Barcelona en 1860 sin otra causa que la de ser protestante. Estos procesos traspasaron nuestras fronteras y provocaron el rechazo de la sociedad europea que mandó una delegación formada por diplomáticos de Austria, Baviera, Dinamarca, Inglaterra, Francia, Holanda, Prusia, Suiza y Suecia a Madrid para pedir el indulto. La reina Isabel II rechazó la audiencia pero accedió a rebajar la pena de cadena perpetua al destierro en galeras. Finalmente, Matamoros, tras tres años de prisión, logró ser liberado y murió poco después a consecuencia de una enfermedad contraída en la cárcel de Granada.

 

 El cristianismo en Tarragona en el sigloXIX

También nuestras ciudades y pueblos del Camp de Tarragona y el Baix Camp  fueron sembrados con Nuevos Testamentos y Biblias por medio de colportores (vendedores ambulantes). El 1 de abril de 1876 llegó a Reus el primer pastor: Antonio Martínez de Castilla, granadino, hijo de familia acomodada de médicos. Martínez estableció la primeras iglesia y un colegio evangélico ???que aplicaba los más avanzados métodos pedagógicos europeos al servicio de los más pobres. Funcionó ininterrumpidamente durante 60 años hasta ser clausurado por el franquismo durante la Guerra Civil. Detrás de él vinieron muchos otros que siguieron sembrando el evangelio en nuestras comarcas y abriendo nuevas iglesias evangélicas en Tarragona, Reus, Valls, Amposta, Roquetes, El Vendrell y Salou. Hoy los tiempos de intolerancia han sido superados y en el marco de la Constitución de 1978 la libertad religiosa en el Estado español es promulgada.

 

 

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